Reformamos baños, cocinas y viviendas completas con un presupuesto desglosado partida a partida y un precio que no se mueve. Te explicamos cada línea antes de firmar.
La duda que más escuchamos cuando alguien de Benacazón nos llama es casi siempre económica: «¿y al final cuánto me va a costar?». Es lógico. Muchas personas han oído historias de obras que empiezan con una cifra y terminan con otra muy distinta por extras que nadie había mencionado.

En Reformas Anjo trabajamos de otra manera desde hace más de veinte años. Tras una visita técnica gratuita, te entregamos un presupuesto dividido en partidas, con cantidades, materiales y mano de obra de cada concepto. Una vez lo aceptas, ese es el precio: solo cambia si tú decides cambiar algo. Benacazón nos queda a un paso desde nuestra sede en Pilas, así que el desplazamiento tampoco se cobra.
Si quieres prepararte antes de la visita, en cómo planificar el presupuesto de una reforma tienes una guía práctica para ordenar prioridades.
Cada reforma se divide en bloques de trabajo. Así puedes ver de dónde sale el total, comparar con otras ofertas de forma justa y decidir dónde ajustar. Estas son las partidas habituales en una reforma de cocina o baño:
| Partida | Qué incluye | Por qué importa |
|---|---|---|
| Protección y demolición | Proteger suelos y pasillos, retirar revestimientos y sanitarios, llevar escombros a vertedero | Evita daños en el resto de la casa |
| Fontanería y saneamiento | Tuberías nuevas de agua fría y caliente, desagües, llaves de corte | Lo que no se ve y más averías evita |
| Electricidad | Circuitos, enchufes, iluminación, conexión de electrodomésticos | Seguridad y capacidad para la cocina actual |
| Albañilería | Tabiques, regularización de paredes, recrecidos y solera | Base plana para que el acabado dure |
| Revestimientos | Alicatado, solería y material elegido por ti | Define el aspecto final |
| Equipamiento | Muebles, encimera, sanitarios, mampara, grifería | Suele ser la partida con más margen de elección |
| Remates y limpieza | Pintura, siliconas, ajustes y limpieza final de obra | Entrega lista para usar |
Que el presupuesto aceptado es el que pagas al terminar. Para que esa promesa sea realista, hacemos el trabajo previo con calma: medimos, comprobamos el estado de tuberías y desagües, miramos el cuadro eléctrico y te preguntamos qué materiales quieres antes de calcular.
Solo en dos situaciones. La primera, que tú pidas una modificación durante la obra: otro azulejo, un enchufe más, cambiar el plato de ducha por uno mayor. La segunda, que al abrir aparezca algo oculto que no se podía ver en la visita, como una viga dañada. En ambos casos te lo explicamos, te damos el precio de esa partida por escrito y no seguimos sin tu visto bueno.
Pide a cada empresa el mismo nivel de detalle. Si una oferta es mucho más barata, revisa qué partidas faltan: a menudo no incluye retirada de escombros, fontanería nueva o remates. En nuestro artículo sobre cómo elegir empresa de reformas tienes una lista de comprobación.
Una línea útil no dice solo «alicatado baño». Indica los metros cuadrados, el formato y la referencia del azulejo o el precio por metro del material elegido, si incluye cantoneras y rodapié y si el adhesivo y la mano de obra van dentro. Con ese nivel de detalle, si decides cambiar a una pieza más cara, sabes al momento cuánto sube esa partida y nada más. También es lo que te permite revisar al final que se ha hecho todo lo acordado, línea a línea.
Si en tu casa tanto la cocina como el baño piden renovación, hacerlos en la misma obra tiene ventajas claras frente a dos reformas separadas:
El rango orientativo para hacer cocina y baño juntos es de 14.000 a 28.000 €, según tamaño y calidades. Por separado, un baño estándar de 5 a 8 m² ronda los 5.000–8.000 € y una cocina estándar de 8 a 12 m², los 6.000–10.000 €. Tienes más detalle en las páginas de precio de reforma de cocina y precio de reforma de baño.
Hay casos en los que no compensa juntarlas: si una de las dos estancias está en buen estado, si el presupuesto disponible obliga a priorizar o si en casa vive alguien que no puede quedarse sin baño ni unos días. Entonces solemos empezar por la estancia más urgente y dejar preparadas las instalaciones comunes para que la segunda fase sea más rápida y barata. Te lo planteamos con números en la misma visita, para que decidas con datos.
¿Se puede vivir en casa mientras tanto? En la mayoría de los casos sí, con algunas incomodidades. Lo explicamos en vivir en casa durante la reforma: ¿es viable?
Visita, presupuesto por partidas, elección de materiales y fecha de inicio por escrito.
Protección de la vivienda, retirada de muebles, sanitarios y revestimientos, y salida de escombros.
Nuevas tomas de agua y desagües, circuitos eléctricos y puntos de luz en ambas estancias.
Regularización de paredes, solería y alicatado de baño y cocina.
Plato de ducha, sanitarios, mampara y grifería. Desde aquí ya puedes usar el baño nuevo.
Montaje de muebles, encimera y electrodomésticos, pintura, remates y limpieza final.
El calendario real lo ajustamos a tu casa y a los plazos de los materiales elegidos; si hay cambios de distribución en la cocina, puede alargarse.
Desde cambiar la bañera por ducha (800–2.500 €) hasta baños completos. Ver reformas de baños.
Solo mobiliario o reforma completa con instalaciones. Ver reforma de cocina integral.
De 350 a 700 €/m² según estado y acabados. Ver reformas integrales.
Trabajamos en todo el núcleo de Benacazón y en las viviendas del término, sin coste de desplazamiento. También estamos presentes en localidades cercanas, con páginas propias para reformas en Umbrete, reformas en Sanlúcar la Mayor y reformas en Aznalcázar.
Pedir visita técnicaUn presupuesto dividido en bloques de trabajo —demolición, fontanería, electricidad, albañilería, revestimientos, equipamiento y remates— con el coste de cada uno, para que sepas exactamente qué pagas.
Solo si pides cambios o si aparece un problema oculto imposible de ver en la visita. En ambos casos te informamos y presupuestamos antes de hacer nada.
Entre 14.000 y 28.000 € de forma orientativa, según tamaño de cada estancia y calidades elegidas. El plazo habitual es de cinco a seis semanas.
Planificamos la obra para que el baño nuevo quede operativo hacia la cuarta semana, antes de terminar la cocina, y así reducir al mínimo los días sin ducha.
Respondemos a tu consulta en menos de 24 horas para fijar la visita. Tras ella, preparamos el presupuesto detallado con los materiales que hayas elegido.
Podemos plantear el pago por fases a medida que avanza la obra. Te lo explicamos junto con el presupuesto, sin compromiso.
Visita gratuita, partidas claras y un precio que respetamos hasta el final. Llámanos al 675 395 160 o escríbenos a info@reformasanjo.com.
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